Aunque pueda parecer extraño, los dinosaurios herbívoros poseían dientes. Sin embargo, la función de las estructuras dentales podía variar entre una especie y otra, siendo usadas en algunos casos para arrancar las hojas de los árboles, y en otras ocasiones para triturar o descomponer en pequeños pedazos sus alimentos. Por ejemplo, el Lufengosaurus poseía dientes pequeños, mientras que el Heterodontosaurus se caracterizaba por la presencia de piezas dentales muy peculiares, dispuestas de manera angosta y aguda, y con lo cual lograban rebanar las hojas. Por otra parte, el Diplodocus y el Apatosaurus, poseía dientes en forma de pinzas para sesgar y masticar las partes blandas de las plantas. Como curiosidad, debemos destacar que la gran mayoría de estos dinosaurios era incapaces de desplazar sus mandíbulas hacia los lados, razón por la cual se limitaban a tragar las hojas enteras, aunque también engullían pequeñas piedras (gastrolitos), y esto les permitía “procesar” el alimento ...
Comentarios
Publicar un comentario